Anne Frank tenía 15 años cuando murió en un campo de concentración nazi. Sin embargo, sus palabras sobrevivieron a su cuerpo. Palabras escritas a escondidas en un ático secreto de Ámsterdam se convirtieron en uno de los espejos más poderosos de la humanidad.
El Diario de Anne Frank acababa de ser prohibido en las escuelas de Florida, bajo las nuevas leyes de censura de libros. Lo puedes creer??? Imagina esto: En pleno 2025, uno de los documentos humanos más importantes jamás escritos —el testimonio de una adolescente judía que se escondía del genocidio nazi— considerado “inapropiado” para que los niños lo lean.

Si Anne Frank estuviera viva hoy, ¿qué diría sobre Estados Unidos? ¿Sobre Israel y Gaza?, lo que compartimos hoy son cosas incomodas pero ciertas.
Ana Frank escribió:
“Están ocurriendo cosas terribles afuera. Pobres e indefensas personas son sacadas de sus casas. Las familias son separadas. Los niños vuelven de la escuela y descubren que sus padres han desaparecido.”
Ella describía las redadas nazis en Ámsterdam.
Pero ¿no suena inquietantemente parecido a las redadas del ICE en Estados Unidos hoy en día? Padres arrestados en plena noche. Niños que se quedan llorando, confundidos, abandonados. Otra época, otros uniformes… pero la misma crueldad.
Ana Frank también escribió:
“Estamos encadenados a un solo lugar, sin derechos, con mil obligaciones… esperando el final inevitable.”
Eso podría ser la voz de Gaza hoy. Familias enteras encerradas. Hambrientas. Bombardeadas. Privadas de libertad de movimiento. Niños que preguntan:
“¿Por qué tenemos que sufrir solo por ser quienes somos?”
Sus palabras, escritas hace 80 años, se leen como si fueran crónicas del presente. La historia no es pasado. Es un ciclo… a menos que lo rompamos.
El diario de Anne nos enseña a mirar la crueldad de frente, venga de donde venga. Y una cosa queda clara: las atrocidades nunca empiezan con balas. Empiezan con palabras.
El lenguaje deshumanizante siempre llega primero.
Por eso hablemos de Gaza — aunque resulte incómodo.
Las resonancias son claras:
Liderazgo nazi (1943), Heinrich Himmler en Posen: “Me refiero aquí a la evacuación de los judíos, la exterminación del pueblo judío…”
Bezalel Smotrich (2023), Ministro de Finanzas de Israel: Sobre la ciudad palestina de Huwara: “Debe ser borrada. Creo que el Estado de Israel debería hacerlo.”
Adolf Hitler, Mein Kampf: Los judíos como “parásitos típicos… como un bacilo infeccioso que se sigue propagando.”
Yoav Gallant (2023), Ministro de Defensa de Israel: Al anunciar el asedio de Gaza: “No habrá electricidad, ni comida, ni combustible… Estamos luchando contra animales humanos y actuamos en consecuencia.”
Propaganda nazi (Goebbels): Los judíos, culpados colectivamente por la guerra y amenazados con la “exterminación”.
Isaac Herzog (2023), Presidente de Israel: “Es toda una nación ahí fuera la que es responsable…” —palabras criticadas en todo el mundo por avalar el castigo colectivo.
Eufemismos nazis: “Evacuación” como código para exterminio.
Amichai Eliyahu (2023), Ministro de Patrimonio de Israel: Sugirió que un ataque nuclear sobre Gaza era “una de las opciones”.
Como generar un cambio positivo en nuestras mentes
Anne Frank escribió una vez:
“A pesar de todo, sigo creyendo que la gente es realmente buena de corazón.”
Quizás sea la línea más extraordinaria jamás escrita.
Ella lo creyó mientras se escondía de quienes querían matarla.
Si Anne pudo creer en la bondad humana entonces, nosotros podemos creer en ella ahora.
Demostrémosle que tenía razón.
Elijamos la compasión sobre la crueldad.
Defendámonos unos a otros, más allá de las fronteras.
Silenciemos las voces del miedo no con gritos, sino eligiendo una y otra vez la unidad.
Porque el diario de Anne no es solo una advertencia. Es una antorcha.
Y ahora está en nuestras manos.
Esto es lo que podemos hacer juntos:
👉 Defender la unidad. A través del color. A través de la raza. A través de las fronteras. A través de las religiones.
👉 Cuando escuches miedo, responde con amor.
👉 Cuando escuches división, responde con solidaridad.
👉 Cuando un político use chivos expiatorios —vota en la otra dirección.
La única manera de honrar a Anne es demostrar que tenía razón: que la humanidad es buena de corazón.
Y esa bondad se vuelve real cuando actuamos.
Porque la historia no solo nos ocurre.
Se escribe con nuestras decisiones —y con nuestro silencio.